
La historiadora Mu-kien Sang abunda sobre el tema de la identidad dominicana y “la negritud”.
Por Evelyn Díaz
“República Dominicana ha estado de espaldas al Caribe”. Con estas palabras la historiadora Mu-kien Sang dio inicio al Coloquio en homenaje al poeta e intelectual martiniqués Aimé Césaire, que se celebró el 15 de octubre en el Auditorio del Recinto Santo Tomás de Aquino de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).
La Vicerrectora académica expresó su preocupación por el tema de la identidad. “Los dominicanos no hemos sido del Caribe ni nos hemos sentido caribeños”. Explicó que motivados por esa preocupación la Universidad propició el encuentro con el interés de que “nos conozcamos como caribeños”.
Estas declaraciones sirvieron de punto de partida para abordar a la historiadora y profundizar sobre el concepto de la identidad y su rol en el desarrollo de un pueblo.
¿Qué entiende por identidad?
La identidad reúne las características particulares de un pueblo. Si tomamos el caso de los dominicanos, todos coincidiremos en que el dominicano es alegre, bullicioso y comunicativo. Claro está que hay particularidades según la región.
El multiculturalismo es una condición “sine qua non” en el tema de identidades.
Por ejemplo, la identidad dominicana tiene múltiples aristas. El merengue es un ejemplo de este sincretismo cultural si lo analizamos a partir de los instrumentos que se utilizan para tocarlo. La güíra es una herencia taína, la guitarra y el acordeón nos llegan desde España y la tambora del África.
¿Entiende que los caribeños y los dominicanos (de manera más específica) hemos acuñado la ideología colonialista y le hemos dado la espalda a nuestras raíces negras?
República Dominicana por lo general no se ha sentido caribeña. El dominicano se siente más latinoamericano y esto se debe a que en el Caribe la historia gira en torno al colonialismo mientras que en la República Dominicana se desarrolla en torno a la independencia.
¿Considera que el dominicano ha asumido o no su identidad negra?
El dominicano no se siente negro. Se siente mulato.
En este sentido la identidad es un concepto abstracto, psicológico y hasta ideológico.
Por ejemplo, en los Estados Unidos el actual candidato a la presidencia Barak Obama, la actriz Halle Berry, Condelezza Rice y Colin Powell son considerados como negros por el pueblo norteamericano, sin embargo son mulatos.
Lo mismo sucede en nuestro país. El dominicano entiende que aquí no existe la raza negra, y que lo hay son indios. El indio puede ser claro, trigueño u oscuro.
Trujillo jugó un papel importantísimo en la erradicación de la “negritud” de la psiquis del dominicano.
A partir del legado de Césaire, histórica, social y culturalmente: ¿Qué impacto tendría en nuestra sociedad la asimilación del concepto “negritud” a nuestra parcela de identidad?
Nosotros no tenemos la condición de “negritud” del resto del Caribe donde a la fecha una gran parte de las islas se mantienen como colonias. Esto se debe, en gran medida, al poco desarrollo que tuvo la industria azucarera en nuestro país si lo comparamos con el desarrollo que se vivió en el resto de las islas durante la época de la Colonia.
Por esta razón nuestra condición está más definida por las raíces españolas y la mezcla con la raza blanca.
Ahora bien, guardamos muchas cosas en común con el resto del Caribe:
- Música
- El baile
- La gastronomía (el moro se come prácticamente en todas las islas)
- La arquitectura
- El Carnaval…
Sin embargo y a pesar de estas similitudes, nos sentimos más latinos que caribeños.
Al concluir su participación en el Coloquio sobre Aimé Césaire, Sang afirmó que la primera identidad dominicana "debería ser caribeña antes que latinoamericana".


